
DANIEL PASARELLA.
Daniel Alberto Passarella nació el 25 de mayo de 1953 en la ciudad de Chacabuco, provincia de Buenos Aires. Se formó en el club Argentino de Chacabuco, equipo en el que debutó siendo prácticamente un adolescente. La curiosidad es que Passarella se desempeñaba por entonces como atacante.
Passarella, empujado por sus ganas de triunfar y sus ilusiones de joven, viajó a Buenso Aires para intentar fichar por algún club. Su suerte (o no) fue escasa y volvió a su tierra natal con la precisa idea de largar el fútbol. Dios iluminó a su padre, quien lo convenció de redoblar esfuerzos para lograr el sueño tan ansiado. Entonces, Passarella firmó contrato con Sarmiento de Junín, equipo que por entonces militaba en la primera división C. En Junín, le ven mayores condiciones para la defensa y pasa a jugar como lateral por izquierda. El gran “Pipo” Rossi recibió el consejo de observar a un promisorio valor que se desempeñaba en Sarmiento y tras verlo en acción no dudo en reclutarlo para la disciplina “millonaria”.
Daniel Alberto Passarella fue uno de los mejores defensores de la historia del fútbol argentino. Hombre de una gran personalidad y de un importante temperamento (que a veces lo hacía caer en desbordes), su mayor virtud es que fue fundamental tanto en su rol de defensor como en la faz ofensiva (es el defensor más goleador del fútbol argentino). El zurdo de Chacabuco se caracterizó por su despliegue en defensa, por sus temibles disparos en tiros libres y por sus certeros cabezazos en el área rival.
LOS SUEÑOS DEL PIBE...
de llegar a un equipo grande de Buenos Aires comenzaron a cristalizarse cuando River Plate adquirió su pase a Sarmiento. Eran los primeros días de 1974 cuando Passarella se calzó por primera vez “la banda”. Saltó a la cancha por primera vez defendiendo a River en un clásico de verano, el cual no iba a jugar, pero su atrevimiento y temperamento convenció a Rossi para incluirlo entre los titulares. Aquella primera experiencia ante Boca Juniors la pasó con nota y tras aquel partido quedó en buena posición en la consideración del entrenador.
Debutó oficialmente el 14 de abril de 1974 en Rosario ante Central (derrota de River 1 a 0). El equipo “millonario” formó aquella tarde con:
Su primer gol se lo convirtió a Argentinos Juniors el 28 de julio de 1974 (fue el gol del triunfo 3 – 2). Aquel maravilloso año 1974 terminó con una buena faena en el Nacional (jugó 18 partidos y marcó 5 goles).
1975 FUE “EL” AÑO...
de Daniel Passarella. Fue citado por César Luis Menotti para integrar el combinado argentino juvenil que disputaría el Torneo de Toulon. Passarella tuvo como compañeros a Jorge Valdano, Américo Gallego, Marcelo Trobbiani y Alberto Tarantini entre otros. Passarella fue capitán del equipo campeón en tierras francesas y desde entonces “hombre de Menotti”.
A su vez, en 1975 Ángel Amadeo Labruna llegó a River Plate, su segunda casa. El “Feo” llegó a Núñez para cambiar la suerte de los “millonarios” y edificar un exitoso proceso que acabó con los fatídicos 18 años sin salir campeón argentino.
El tema fue que Labruna, cuando llegó al club, hizo contratar a Pablo Comelles, “Perico” Raimondo y Héctor Artico entre otros. Entonces, Labruna confío al principio en Artico para jugar de “6” y tenía a Hugo Pena como suplente; a Passarella el entrenador lo quería ubicar como marcador lateral, puesto que él no quería ocupar; lo concreto que es Daniel Passarella no fue titular de entrada y sus intervenciones se limitaron a ingresar en los segundos tiempos o a jugar como títular por lesión o suspensión de Perfumo o Artico.
Passarella recién pudo coger la confianza y la titularidad en River recién en noviembre de 1975, cuando el Campeonato Nacional entraba en el momento de definiciones. A partir de ahí, Passarella fue títular indiscutido hasta el momento de su venta a la Fiorentina.
En 1976, los triunfos se mudaron de vereda y fueron hacía el Boca del “Toto” Juan Carlos Lorenzo. Al “Kaiser” le quedó el sabor amargo por no haber podido ganar la Copa Libertadores ’76 ante el Cruzeiro.
En marzo de 1976 le llegó su bautismo como la “albiceleste” absoluta. Argentina realizó una recordada gira por Europa del Este y Passarella debutó ante la Unión Soviética en la nevada Kiev el 20 de marzo.
En 1977, River retomó la senda del triunfo y obtuvo el bi campeonato argentino y ya era por entonces capitán de la selección argentina tras la renuncia de Jorge Carrascosa.
1978 FUE EL AÑO DE LA CONSAGRACIÓN...
mundialista de Argentina. La revolución iniciada por Menotti en octubre de 1974 dio sus frutos en Junio de 1978 en la cita ecuménica argentina.
Passarella fue uno de los pilares de aquel equipo junto a Mario Kempes, Ubaldo Fillol, Luis Galván, Leopoldo Luque, Américo Gallego y Ricardo Bertoni.
En la memoria colectiva de los argentinos quedó guardada para siempre la imagen de Daniel levantanto la Copa del Mundo y la de Passarella dando la vuelta olímpica con la Copa en sus brazos.
LA COSTUMBRE DE GANAR...
campeonatos locales con River Plate la mantuvo hasta 1981. En 1982, la selección argentina comenzó prematuramente su preparación de cara al Mundial de España, por lo que casi no jugó durante aquel año en River Plate.
Lamentablemente, el equipo campeón del mundo con el superlativo agregado de Diego Maradona no cubrió ni por asomo las expectativas que creó en la afición y naufragó en la segunda ronda del torneo. España ’82 quedó como todo lo bueno que pudo ser y no fue...
Aunque hay una verdad incontrastable: Passarella fue uno del pocos, por no decir el único, que se salvó del papelón en España dado que dejó la piel en la cancha por la Selección y fue de los pocos que mostró vergüenza deportiva.
PASSARELLA LLEGA AL “CALCIO”...
tras la debacle argentina en España. La Fiorentina adquirió su pase a River en 2,5 millones de dólares en la operación que inició la era del “Gran Capitán” en Europa.
En Fiorentina fue compañero del talentoso Giancarlo Antognoni y juntos situaron a la “Fiore” entre los más grandes del “calcio”. Passarella quedó para siempre en la memoria de los “tifosi” viola por la seguridad que le dio a la defensa del equipo y por su gran capacidad goleadora (convirtió 39 goles en Fiorentina).
En 1986, tras su dolorosa experiencia (en lo personal) del Mundial ’86, Passarella pasó a militar en las filas del Internazionale de Milan, equipo en el que jugó dos temporadas.
SUS AÑOS EN LA SELECCIÓN DE BILARDO...
no fueron fáciles puesto que el “Doctor”, cuando asumió en su cargo (noviembre de 1982), declaró que el único jugador que tenía el puesto asegurado en la Selección Argentina era Diego Maradona, declaración que molestó y enfadó a Passarella; además, Bilardo le quitó la capitanía al hombre de Chacabuco para dársela a Maradona. Muchos leyeron por entonces que tal medida era una especie de castigo para Passarella, dada la profunda identificación de Daniel con César Menotti.
Evidentemente que luego, el gran nivel de Passarella en Fiorentina no podían pasar por alto para Bilardo, que siempre lo convocó para la Selección.
Y fue Passarella el que “salvó” a Bilardo y a Argentina cuando en la expiración del decisivo juego ante Perú en cancha de River, Passarella echó una vez más mano a su tremendo orgullo y, en una “patriada” se internó en el área peruana y ejecutó el remate que pegó en el poste y que fue empujado por Gareca en la misma línea. El gol clasificó a Argentina y fue del “Tigre” Gareca, pero todos corrieron a abrazar al “héroe” Daniel Passarella.
A medida que el proceso avanzó, la relación entre Passarella y Maradona se deterioró en forma notoria. La revista “El Gráfico” en la concentración previa al Mundial ’86, los juntó para una foto memorable que fue tapa del semanario.
CAMPEÓN DEL MUNDO...
por segunda vez con Argentina pero sin la satisfacción de haber podido defender la “albiceleste” en la cancha. Una infección intestinal dejó afuera a Passarella del debut ante Corea del Sur, infección que derivó en una pequeña internación y cuando, la bacteria desapareció, el infortunio le jugó otra mala pasada y Passarella se desgarró. El Mundial ya era por entonces, una especie de maldición para Daniel...y la verdad es fue feo ver a Passarella recibir la medalla de los campeones vestido con jogging y evidenciando en su andar una debilidad producto de todas las complicaciones.
Lamentablemente, Passarella vió la tarjeta roja en su último partido con la Selección Argentina; fue en amistoso disputado en Barranquilla entre el Junior y Argentina. Ese fue el último partido amistoso antes del debut mundialista y Passarella fue expulsado al promediar el complemento.
EL REGRESO A RIVER...
se produjo en la mejor de las ocasiones: junto a César Luis Menotti en 1988. River Plate revolucionó el mercado argentino con la conformación de un plantel de lujo con un entrenador de lujo. Al club de Núñez llegaron Borghi, Balbo, Reinoso, Melgar, Zamora, Carlos Enrique, Comizzo, Higuaín y otros grandes jugadores. Lamentablemente, el equipo no funcionó y River no consiguió el título.
Menotti se fue antes del final de campeonato y asumió en el club un histórico: Reinaldo Carlos Merlo. Con “Mostaza” en el banco, River ganó una liguilla pre Libertadores ante Boca Juniors. Ese día Passarella fue expulsado por agredir a Alfredo Graciani.
A los pocos días, Passarella anunció su retiro del fútbol ante la sorpresa de todo el mundo del fútbol. Al poco tiempo inició una exitosa carrera de entrenador.
Daniel Alberto Passarella, el “Gran Capitán” del fútbol argentino.
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